Pintor

Manolo Gil Labrandero (Valencia 1963), pintor.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

La luz inocente

Una gran oscuridad, infinita y poderosa, pero a la vez acogedora y cálida, es invadida lentamente por lejanos pulsos lumínicos generando inestabilidad y temor en ese ser que se transforma.

La luz aparece como algo lejano, anteriormente inexistente y absolutamente desconocido e inicialmente temido, se inicia por medio de pulsos alternos y aparece en la lejanía como la salida de un túnel al cual perteneces, primero percibes un lejano punto lumínico y posteriormente se va haciendo mas grande hasta que su tamaño es mayor que el de la oscuridad y se rompe el universo, explosionando todo lo existente.

Un impulso desde una partícula y se transmite a todas las partículas con las que contacta su forma esférica  en ese orden que aprovechando la gravedad organiza el espacio ocupando todos los huecos, se propaga exponencialmente golpeando a doce partículas a la vez en todas las direcciones y a su vez cada una de esas partículas golpea a sus doce vecinas generando una expansión de la energía en forma de onda, el impulso repetido genera una frecuencia de onda y su potencia una longitud de onda.
La luz, el rojo rodea el arcoiris en su parte exterior y el azul en su parte interior, el rojo tiene una longitud de onda mayor y el azul menor, el rojo tiene una frecuencia de onda menor como el sonido de un contrabajo y el azul mayor como el de un clarinete, los primeros pulsos de luz son rojos, lentos y agradables....

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